Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de julio de 2025

El adiós

 

Un adiós
que no suena.
Un atardecer
que abandona tu azotea
(pero acompaña a la ciudad).

Unas calles que se apagan,
otras que se encienden
aunque
no las vea (no las conozco)
todavía.

El rebujo
de dos boomerangs sin vuelta.
Una interrogación sin respuesta.
Otra pregunta
sin cierre sonoro.
Un silencio
que afirma
el adiós.

Corazón trémulo,
líquenes de pasión;
aturdimiento deshonesto.
Último encanto fátuo,
desviste mis defensas,
inventa castillos de arena...
anuncia la evasión.

Y las volutas
de una vela apagada
surcan la penumbra
donde se agotan
la bondad y la templanza,
engañadas,
a corazón abierto.

Confianza embaucada,
lienzo manoseado,
alianza cortada,
ungido el corazón,
dispuesto en jarras,
imbuido de amor,
aparentar honestidad.

Profana ignorancia,
voluntad de cristal;
silencio impropio
de un ángel
caído.

Otra vez
la pregunta
sin cierre sonoro.
Y el silencio
que afirma
el adiós.




martes, 1 de noviembre de 2011

Vueltas y más vueltas




Vueltas y más vueltas,
a lo que creíste
pero no existe.
Vueltas y más vueltas,
en lo que pensaste
y sólo soñaste.
Vueltas y más vueltas,
al blanco deseo
emociones y 'enreos',
Vueltas y más vueltas,
estancamiento
corazón de cemento.
Vueltas y más vueltas,
al dulce vacío de la nada,
a la espuma de nata bajo un navío.
Vueltas y más vueltas,
y… fin de los giros,
lamentos, si miro.
Vueltas y más vueltas,
al fin de la historia,
broche en la memoria.



jueves, 25 de agosto de 2011

Thinking about you

"Friday night lips" (by AerisEmma)

¿Sabes? Estoy aquí sentado, sin poder reaccionar bien.
Me muevo lentamente, dentro de una cálida brisa mental.
Escucho y vuelvo a escuchar la canción en mi cabeza;
una canción que no oía desde hacía mucho,
de los Radiohead.
Y no me hace falta poner el disco
-tampoco lo pondría porque tengo el equipo estropeado-,
porque repito una vez y otra, y otra, el comienzo y continúo
parafraseando.

“He estado pensando en ti,
en todas las cosas que han pasado,
sin palabras que aten nuestras manos;
en hechos que nos funden sin dudarlo.

He estado soñando contigo:
caminábamos juntos, hacia cualquier sitio.
Yo lo hacía seguro,
ambos con miedo de un nuevo futuro.
Nos miramos, tu temerosa;
una novedad que no es tan nueva,
un salto adelante que no es más que un paso.

Un paso del blanco y negro al todo color,
del miedo al futuro, a la alegría del valor.

Caminábamos hacia un cine, creo...
nos miramos una vez más, y nos hablamos callados,
un arqueo de tu ceja, una sonrisa de anestesiado.
Un beso que calla hasta al más aterrado.

He estado pensando en ti,
¿cuánto más se alargará esta tensa espera?
Nos mirábamos cómplices del deseo;
desviaste la conversación a un recuerdo.

He de entregar un trabajo por la mañana,
mientras juegas en el granero.
Tiempo al tiempo, la espera es de valientes.
La paciencia es arte extraña,
de los corazones sobresalientes.

He estado pensando en ti,
y lo sigo haciendo.
Mientras pasan los días,
haciendo lo que estamos haciendo,
aguantemos un poco más,
el muro está cediendo.

He estado pensando en ti,
en todas las cosas que han pasado.
Más siguen pasando y colorean nuestro prado.
Un paso del blanco y negro al todo color,
del miedo al futuro, del temor al fracaso.
Oculta esa sombra – cada día, avanzamos...”

… Dejo este texto escrito y publicado.
Marcho a almorzar con el estómago cerrado.
Luego a “currar”, “gran material” pienso que compondré luego.
Sé a donde todo ésto va a llegar.
Tiempo al tiempo, paso a paso.

domingo, 5 de junio de 2011

Girones del humo de tu fuego

"Love Hangover" por Majorlight

Toco cada milímetro de tu piel,
tostada, natural, de oro;
el incienso de tu boca;
las lágrimas de cada poro.

Deslizas tu mano hacia mi vientre,
y mi sangre torna efervescente,
mi nervio se suicida ante tu gesto,
mi alma se rinde poco a poco
con cada uno de tus besos.

Yaces con la cabeza girada, los ojos cerrados;
suspiros de una dama a la que viste un fado.
Jolgorio silencioso de pasión desbordada;
La garganta en un puño, seca y anudada.

Curvas de acantilado,
valle de los caídos,
garras de tigresa;
no te hagas la dormida,
aún no me he ido.

Agotado observo girado,
tumbado en un sofá, moribundo,
tu cara de hada ha minado,
mi mínima paz en este mundo.

Girones del humo de tu fuego,
embriagado del alcohol de tus deseos,
maltrátame con tu locura desdeñada,
con tus manos, tu lotería está amañada.

No es más que una foto que el vaso ha colmado,
no es más que un detonante de palabras de contrabando.
Te habrás confundido tal y como el poema empieza,
fantasía que no llega a la realidad de tu realeza. 

Y con un poco de realidad me despido,
de este (disculpen) maltrecho poema:

Ni las palabras te harán justicia,
ni una foto, aún bien hecha,
tus rizos huracanes de belleza,
sonrisa de reinas, 
musa de mis sonidos.
Serena mis ansias
pronto con tu destreza,
de virgen santa,
obra tu milagro en mi corazón afligido. 




jueves, 19 de mayo de 2011

Las sedas de la Luna

Clouds_4417 (maul67)


Ves la luna... hoy estaba preciosa, ¿verdad?. 


En el oscuro manto de tul,
esos algodones dulces, húmedos,
son vaporosos y vulnerables
a el resplandor, la perla manchada,
solitaria.


Y me emociono,
y recuerdo y pienso...

"Ok. Si nada es nada, nada vamos a perder. Y al mirar atrás todo será un sueño..."


Sigo caminando y veo a Alguien, solitario -como yo- volver a su casa. No lo sigo, pero comparte parte del viaje de vuelta. Es de noche y el vacío sonoro urbano de algunos árboles chocando con alguna farola tímida son el único acompañante de las silenciosas nubes que como la seda pasan velando la luna.


Y me conmuevo,
y recuerdo de nuevo...

"Ok. Si no soy nadie, no habrá que interpretar, jamás. Y al mirar atrás todo será un sueño..."


Alguien va vestido de una manera ajena a la que pienso. ¿Realmente la ropa te define, según piensas te vistes? Es confuso, complejo y a la vez una tontería. ¿Por qué no vestirse así si no piensas como alguien que viste así y viceversa? 
Aquí es un mundo;
para el mundo no es nada.
Pero adivino que es feliz. Que, a pesar de los acertijos de la vida, le va bien... Es estúpido, ¿verdad? Pensar que alguien es feliz sin conocerlo, sin saber si ese es un disfraz o un hábito.

"Venir aquí, que aquí se está bien. Venir aquí que aquí se está bien..." 


 Continúas la búsqueda de la que nunca te abandona por la noche: La luna. Se calla, no habla, no discute, no lucha. Observa y a saber si entre sus manchas oculta lo que piensa de ti. 

"Y quizá habrá que buscar en otro lugar. En otro lugar..."


Al final resulta que vive en el bloque de al lado. Alguien es vecino tuyo y está tan cerca... Y miras adelante a alguien, y no sabes si está delante, detrás o a tu lado, y todo es un sueño, una fantasía real por dentro, falsa en la mañana. 
Quieres ponerte una máscara, un disfraz una noche que grite "estoy vivo como tú"; para sentir la tranquilidad del reloj de la rutina, la etiqueta en un grupo de amigos, el piloto automático de las relaciones estereotipadas, la vida sencilla...


Hoy ves que la nostalgia me ha hecho una caricia en forma de brisa fría. 
Y diría que son las nubes que besan la luna las que me hablan en silencio.
Las que me susurran al oído que está bien.
Las que, como ovejas negras del cúmulo de algodones dulces, sonríen entre su espesura.
Las que confirman sin palabras que vas bien, 
tus pasos no son en vano, ni nada es nada. 


Al mirar atrás, te darás cuenta de que no ha sido un sueño,
el sueño ocurre si niegas el atrás. 
¿Cómo saber si avanzas si no ves de donde partes?


La luna es la única que no te abandona,
y entre la sonrisa de las nubes de seda que la besan
ellas esconden el nombre de tu destino...




(citas entrecomilladas propiedad de Enric Montefustco/Standstill "El Resplandor" y "La hora del acuario")

lunes, 18 de abril de 2011

No entrar


Ver pero no tocar;
admirar pero no de cerca,
contemplar y no probar;
observar y fabricar niebla.

La boca vacía,
la vista gastada,
la lengua trabada,
la mente atascada,
el tacto, impaciente, marchito,
el olor a vainilla... me derrito.

Tu lágrima seca succiona mi vientre;
amargura en tu mundo, mi inquietud avive;
rescoldo de tu furia, pasado candente,
abriendo tu pozo, tu vida en mí insiste.

---

Imaginas cómo recorro cada curva de tu piel con mis dedos;
cómo alivio cada cosquilla que
tus mechones provocan con su cadencia con el viento.
Imaginas cogerme de la mano en cada calle, sin miedo ni reparo,
asirte por tu cintura pequeña pero que me enloquece
suaves curvas que me calan bien adentro.

Déjame que te quiera
sin barreras ni fronteras.
Vence los muros del pasado
para el derrumbe encontrarás mi mano.

Déjame que te mire,
que sostenga tu mirada,
que sonría mientras te miro;
que el tiempo pase sin mañana.

Déjame probar el veneno de tus labios,
un buen rato si no es descarado.
Si para ti soy todo en este mundo,
quiéreme y no me dejes vagabundo.

Déjame que te provoque,
dejaré que me pongas malo.
Si te atreves de una vez por todas,
¿dejarás que sea yo tu amado?


(2.52 a.m.)

lunes, 11 de abril de 2011

Poema para dos

Y mirar ahí adentro,
hasta el fondo,
poco a poco mas negro,
oscuro, bien hondo.
Una oscuridad que llena,
que siendo pequeña
es estómago de ballena,
y sigue siendo inmensa;
una luz en el fondo,
oscuro y adentro,
poco a poco bien hondo.


1 - ¿Pero qué pasa si no sabes lo que es mejor para tí?
2 - Y tu lo sabes… -dijo con tono irónico.
1 - Creo que sí -con atrevida seguridad.
2 - ¿De donde saliste?
1 - De cualquier parte, de aquí al lado, de la calle de la izquierda… ¿qué mas da?
2 - (se ríe; no se cree lo que está pasando)
1 - De acuerdo -sonríe impotentemente-. ¿Quieres saber por qué te llamé y te veía aunque no tuviera nada que hacer por allí?… La primera vez que te ví… Dios, pensé "¡Guau!… La chica de los ojos verdes… No quiero estar cerca de esa chica. Confía en mí, yo normalmente no hablo así (2 le mira a 1, con desconcierto), ¡pero perdí la cabeza por tí!
2 - Para, por favor, ¡callate!
1 - ¿Por qué?
2 - Para de una vez, detente. No digas eso…
1 - ¡Tu puedes oír esto! (…) Cierra los ojos.
2 - ¿Qué?
1 - Sólo quiero que me escuches; compláceme, por favor
2 - (mira de un lado a otro, gesticula… finalmente cierra los ojos y respira hondo. "Venga, es sólo un momento" cede en su mente)
1 - No es fácil que te adoren -habla reposadamente-. A ti en particular te cuesta mucho más, lo entiendo, pero quiero que lo intentes. Tómatelo como un experimento: prometo que será todo muy bueno, dejándome que te adore. Es un "área de trabajo", y creo que tengo mucho talento.
2 - (dibuja fugazmente una sonrisa y la borra… no quiere ser vulnerable)
1 - Tu te mereces esa adoración. ¡Te la mereces! -se le escapó una lágrima, ojos llorosos, pero con total seguridad-. Y el hecho de que no lo creas no tiene nada que ver con que sea verdad o no. Es verdad para mí. Y eso es todo lo que importa…
2 - (Su rostro se relaja y se adivina una cierta alegría. La borra y abre los ojos. Le mira sorprendida. El le sonríe a pesar de todo. Segundos después, una sonrisa sincera aparece en el rostro de 2).


Y mirar como quieres retirar la mirada,
y pensar que queriendo más se escapa,
y abrazar teniendo en medio una capa
y observar como me miras impactada…

No son más que puertas cerradas;
puertas que a veces tienen un cerrojo.
¿te subes a mi espalda y te agarras,
nos impulsamos y lo convertimos en oro?.

Destruyamos cada rama en trenza,
descubramos cada espacio en sombra,
eliminemos cada cuerda que nos ata,
quitemos de tus ojos y los míos la niebla.

Despojémonos de flores marchitas,
zapatos cómodos gastados,
museos de cera, pintadas mejillas.

Tienes un juicio sin abogado,
con nueva mano en tu rodilla,
el abrazo contra los desamparados.

Con dos versos, uno más uno, completados,
escribo para una suma ya hecha, ¿apostamos?.

lunes, 28 de marzo de 2011

El camino hacia tus ojos



Como una duna verdeazul,
la recorro poco a poco,
alucinando con cada milímetro,
cada partícula que me conduce a esa boca de pozo,
fuente de inmensidad que albergas.


Como un gato,
tu iris me hipnotiza.
Me seduce por el puro verde,
de tu salvaje e imantado interior.


Cuando encuentro tu mirada con la mía
me doy cuenta de que he sido descubierto
en una dirección protegida;
por tu mirada, caigo muerto.


Y lo bien que intento seguir andando,
para no evidenciar de vez en cuando,
que tras tu mirada fija y única,
me haces convertir lo duro en blando;
tu radiación es ahora mi túnica,
hacía ti mi peregrinación me sigue arrastrando.


Caminando voy por tu cintura
al encuentro de tus ojos de hada
Recíbeme con la más dulce de tus miradas
mientras contemplo la mixtura
en tu belleza reflejada
navegando por tus venas endulzadas.



lunes, 21 de febrero de 2011

Soneto cojo del pirata sensato



Luciendo los tatuajes de un pasado bucanero,
de un magullado equipaje,
no soy infantil novato ni un maduro viajero,
ni presumo de ningún viaje.

Jugando las bazas soy fiel compañero,
no es tampoco mi alarde;
no apuesto ciegamente por un juego entero;
ni mi vida con cálculo atrase.

No preguntes siempre si estoy bien.
Por miedo o por nada importante no quieres:
dos veces negaste mi deseo.

Los gestos y miradas que saben a miel.
Quien no teme, recorre y quiere lo que sientes;
mil veces tientas a este Romeo.

jueves, 17 de febrero de 2011

...y me levanto

Y me levanto, y tengo esa sensación agridulce de despedida
y me levanto, y noto que mis tripas están medio vacías;
y me levanto, y noto esa nostalgia de la mano que no sostiene ya a otra
y me levanto, y mi cabeza sigue en tu música, cuando ya ha acabado y he de seguir con la mía…

Me levanto con el último recuerdo de que compartíamos un avión.
Unas ancianas volvían por su equipaje (no preguntes qué sentido tiene). Acto seguido, tras dejarlas pasar a sus asientos, seguimos el camino hacia proa y después salir a la sala de llegadas. Una vez me recibieron mi cabeza olvidó que ibas detrás de mí. Añade un poco de agridulce a mi sensación, por favor. Como ves, es otro maldito sueño. 
Parecíamos dos mitades irregulares que encajaban a la perfección, como la parte negra y la parte blanca del yin y del yang. 

Y me levanto con el estómago vacío,
y el único remedio que ahora encuentro
es rellenarlo con un buen desayuno.
Mañana nos veremos, de nuevo, en el almuerzo...

martes, 8 de febrero de 2011

Impulso



Ese deseo irrefrenable que sale de dentro, que como un alien empuja fuertemente hacia fuera; ahí donde está el vientre, pero a la vez parece una mala ingestión. 
Estoy nervioso continuamente, las tilas no me hacen efecto. 
Tengo sueño, pero sigo nervioso por dentro.
Y no, no he tomado café; esto no es por el café. 


Siento frío y por dentro centrifugo, 
quiero dormir a la vez que correr con un solo destino.


¿Tan difícil es ver que voy hacia allí,
donde tu sabes y yo sé,
donde yo veo y tu te niegas ver,
por miedo a andar y volver a caer?


Estoy enfermo, 
sanamente enfermo,
y tú también, lo sé,
no niegues tus adentros. 


Te veo con los ojos cerrados,
me buscas hablando con mis allegados,
si ambos vamos para el mismo lado,
¿a qué esperas juntar (de nuevo) las manos?.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Poesía rota del alma artística

Te empapas, sigue lloviendo. La ropa pesa más, van oscureciendo.
Como tierra seca, esponja vieja, succionas cada centímetro cúbico de transparencia.

Andas, sigues pisando, flotando, cada vez menos; te vas hundiendo.
Como ninja intrépido cuyas fuerzas flaquean, y la lentitud aumenta el peso de su cuerpo.

Nunca pensé que el pararse tanto haría tanto daño. Nunca, nadie, podría imaginárselo tan fielmente. Hace falta experimentarlo.
Poco a poco, como sin querer hacerlo, vas más lento, te mueves más pausadamente. Y todo ésto sin pensarlo, sin buscarlo. Miras hacia fuera, y ves cómo los demás siguen funcionando, y te sientes algo viejo, lento, torpe, pasado de moda...
Intentas volver a correr, pero... ¿hacia donde ahora toca? No sabes que pie mover, la coordinación te abandona. Parece que el seguir corriendo hace que no te hundas, que sigas a flote. Así, todo tu peso no se muestra sobre la superficie del estanque negro.

Intentas seguir, arrancar el motor, meter primera, soltar el embrague y al fin, acelerador.
Suena tentador, hasta alentador; pero de repente no hay más gas que gastar, ni motivos para andar.

Suenan los motivos a vacío maquillado. Cada palabra pesa menos, se van esfumando.
Como una marioneta, tan hipertérrita, lo mismo da si todo o nada, si mucho o poco, si algo...

Te sientas, mueves tus dedos, y las ondas están muertas, el deseo extinguido, la ilusión marchita.
Como el ordenador de a bordo, intentas el piloto automático, falso arte en mano, traductor en la vista.

El recuerdo no alimenta, y el futuro parece fantasía;
inspiración, ¡ciégame de esperanza!
pues la desidia avanza,
ni ayer, ni hoy, ni mañana son mis días.

Entrada destacada

Suelo / Duelo

Es algo de lo que no quiero escribir. No yo, creo que nadie querría tener que escribir, porque te lleva a revivir los recuerdos. Hacer una c...

Entradas más populares